La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Mitos, leyendas y ritos de todas partes del mundo.

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La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor luisparra » Dom Jul 15, 2007 12:16 am

La Tierra Hueca
EL REINO SUBTERRANEO (leanlo todo)


Imagen

Una de las más arcaicas y magnificas leyendas de la humanidad primitiva es la de un reino portentosamente rico, poderoso y sabio que existe oculto en las entrañas de la Tierra. Se dice que allí impera un monarca quien podría ser, si lo quisiera, el Rey del Mundo, el Maha Choan, Señor de la Civilización y del Tiempo.

Esa leyenda tiene raíces profundas que se pierden en misterios que apenas vislumbramos, en arcanos de los que apenas estamos hallando las primeras pistas.

Mas, por ahora, debemos tomarla sólo como leyenda. Como la crónica de hechos a veces mal comprendidos, que ha cruzado el lago sombrío del tiempo de susurro en susurro, acompañada a veces por cánticos, ante la mirada absorta de nuestros remotos antepasados que entonces eran niños.

Arde el fuego, esplendoroso y cálido, en la gruta, la cabaña o la torre de piedra. Quizás afuera se arremolina el viento helado haciendo restallar el peligroso grito de caza de la manada de lobos prehistóricos de poderosa espalda jorobada y mandíbulas capaces de triturar de un mordisco el fémur de un guerrero.

Afuera esta el miedo, el dolor, la muerte, aunque las estrellas brillen reflejándose en los ojos atentos de las fieras. Lo bueno, lo amable, está adentro, junto al fuego central, ese diminuto sol familiar y sagrado. Los muros de la choza los quisieran más gruesos y firmes. Los de la torre dan seguridad porque son de sólida piedra. Pero los muros de la caverna son la Tierra misma que, como una madre, es capaz de envolvernos, cobijarnos.

Alguna vez, a la entrada de la gruta, el oso hambriento procuró entrar con osadía desesperada y rabiosa. Nuestros antepasados niños entonces se escurrieron aterrorizados hacia el fondo, al último hueco de la roca en busca de un refugio contra el Exterior devorador. El pasillo secreto, el túnel, fue por cierto sinónimo de refugio y escape.

Todavía en el Siglo XVII después de Cristo, muchas fortalezas, monasterios y caserones de hacendados eran construidos con túneles subterráneos, secretos, que emergían en lugares bien disimulados a prudente distancia, como vía de escape para las situaciones de crisis.

El célebre historiador romano Plinio refiere que los habitantes de la isla maravillosa de Hiperbóreas (país mítico de gran belleza) lograron huir del cataclismo que hundió aquel edén bajo un sudario de hielo, a través de cavernas y túneles que llegaban hasta el Sur de la actual Alemania. Es decir, 1.200 millas náuticas de galerías subterráneas uniendo el círculo ártico con las tierras templadas. Esto equivale a 2.246 kilómetros. Tratar de imaginarse lo que debió haber sido semejante viaje es ya difícil y agotador. Realizarlo debe haber sido infernal. Algunos miles de seres humanos cargando las vituallas que alcanzaron a tomar, llevando a sus niños por una interminable senda de tinieblas absolutas, siempre con el temor de los abismos súbitos, debiendo elegir las galerías correctas, so pena de extraviarse irremediablemente. A menudo encontrándose en boquerones ciegos. Un viaje de meses interminables, durante el cual sin duda hubieron de complementar su alimentación con las sabandijas ciegas que han elegido por morada esos lugares donde jamás llega la luz astral. Insectos, murciélagos, gusanos, peces estrafalarios.

Todos estos elementos de la experiencia humana, reales o supuestamente reales, se articulan para darle grandeza a la leyenda auténtica, al mito que opera como uno de los potentes motores de una cultura.

El gran filósofo de la ciencia Teilhard de Chardin hizo notar que la vida tiene una voluntad tenaz, metida en su esencia misma, que tiende a hacerla cubrir físicamente, geométricamente, toda la esfera planetaria, aún los lugares más inhóspitos. La vida que descubren los espeleólogos (los que estudian las grutas y cavernas) en las profundidades de la tierra, da una prueba del heroísmo con que esos seres cumplen su vocación colonizadora.

Así, pues, si en verdad ocurrió aquel viaje desesperado de los hiperbóreos hacia el Sur de Alemania, se encontraron en las cavernas las dos categorías de seres vivientes que podrían haberse hallado ahí: los fugitivos, en busca de salvación, y los colonizadores, siguiendo el laberinto de su destino.

Por cierto que los más asustados eran los más peligrosos. Ha de haber sido nauseabundo presenciar alguna de aquellas lúgubres panzadas de sabandijas ciegas, en que bellísimos niños hiperbóreos, con damas tan hermosas como encantadoras, debían asumir la realidad de la miseria y olvidar la repugnancia.

¿Podríamos, entonces, imaginar que algunos de aquellos fugitivos hubieran preferido quedarse para siempre habitando aquel mundo sin luz? Para nosotros, la posibilidad es inconcebible. Sólo un loco hubiera elegido exiliarse para siempre de la claridad celeste de los días.

Así, pues, el camino de la leyenda no nos conducirá hacia el Reino en el interior de la Tierra por el camino de la caverna de escape. Salvo que...

El Sol de Esmeralda
Salvo que en medio de aquellos laberintos hubieran encontrado una nueva luz, un ámbito vital suficientemente grato para que en él hubieran hallado consuelo a los infortunios del viaje y les hubiera repugnado la idea de abandonarlo para seguir la peregrinación a través de los túneles interminables.

El escritor Peter Kolosimo menciona que en la Amazonia, un explorador extraviado accidentalmente en un vasto laberinto subterráneo fue adentrándose más y más en él, a ciegas en su angustia. De pronto, el hombre se encontró en un lugar donde los muros de roca y tierra lucían iluminados "como por un sol de esmeralda". Estas cavernas iluminadas tan fuertemente por aquella luminosidad se extendían indefinidamente. Refiere que el aventurero se encontró también ante un enorme insecto que parecía una araña de dimensiones colosales y un apetito también colosal, por lo cual debió salir huyendo tan rápido como le fue posible. Durante su huida, el explorador divisó al fondo de una de las galerías iluminadas unas sombras que semejaban seres humanos.

También las tradiciones de las lamaserías tibetanas afirman que existen vastos espacios subterráneos en los cuales abunda una fuente de irradiación de energía que emite una especie de luminiscencia verde capaz de sustituir con ventaja los rayos solares ya que estimula el crecimiento de los vegetales y prolonga admirablemente la vida humana retardando al mismo tiempo el envejecimiento del cuerpo y de la mente.

En los Estados Unidos hay otros aportes curiosos que refuerzan las tradiciones folklóricas acerca del "sol de esmeralda". Un buscador de oro, de apellido White, cuenta que durante una de sus incursiones en busca de mineral se adentró por unas cavernas naturales, en 1935. Relata que avanzó mucho hacia el interior de la tierra hasta encontrarse de pronto en una plaza o sala de vastas proporciones donde yacían centenares de cadáveres humanos que parecían naturalmente momificados. Unos aparecían sentados en escaños de piedra tallada; otros estaban tendidos sobre el pavimento de piedra lisa y bien nivelada, en posturas extrañas, como si una muerte súbita los hubiera congelado en medio de movimientos danzarines. White agrega que aquellos seres se veían vestidos con ropas hechas de un material semejante al cuero, aunque claramente se trataba de otra cosa. En torno a ellos resplandecían grandes estatuas de oro fundido. Dijimos "resplandecían", pues todo el lugar estaba nítidamente iluminado por una extraña fluorescencia verde.

El relato de White causó gran revuelo y pronto se organizó una expedición en busca, a no dudarlo, de las estatuas de oro. La expedición no logró dar con el lugar indicado por el buscador de oro, aunque se aventuraron por varias cavernas laberínticas en las que debieron gastar mucho tiempo y precauciones para evitar extraviarse.

Más tarde, los periodistas entrevistaron a un viejo minero que admitió conocer, también él, aquellos parajes subterráneos. Los periodistas lo sometieron a preguntas detalladas, con objeto de carear su versión con detalles ignorados por el público del relato de White. Ambos relatos coincidían casi en todos los detalles, y las diferencias no eran contradicciones sino simplemente se originaban en dos perspectivas distintas sobre un mismo lugar.

El viejo minero agregó, además, que por ningún motivo indicaría a nadie la entrada a aquel lugar, pues se trataba de una "localidad maldita", que podría desatar horribles calamidades sobre la gente si algunos intrusos imprudentes rompían ciertos sellos. Era obvio que el anciano sentía un terror supersticioso, invencible, en relación a aquellas cavernas.

También en los Estados Unidos surgió otro relato impresionante respecto de las profundas cavernas habitadas. El mismo Peter Kolosimo refiere que en 1920 un guía indio de California, de nombre Thomas Wilson, le proporcionó la historia de una extraña aventura que le habría ocurrido a su abuelo. Dice Wilson que en una ocasión el anciano indio se introdujo por unos cañadones y desfiladeros estrechos que pronto se convirtieron en galerías subterráneas. El hombre, con el estoicismo inquisitivo propio de su raza, siguió adelante en su exploración, ayudado por una luminosidad que primero era tenue pero que más adelante fue haciéndose más intensa. Finalmente fue a parar a una gran ciudad subterránea en la cual permaneció durante algún tiempo viviendo entre personas extrañas que lo acogieron con discreta hospitalidad caritativa. El anciano no estaba en condiciones de proporcionar muchos detalles sobre la vida de aquellas gentes, excepto que eran muy raros, hablaban una lengua incomprensible y se nutrían de cierta clase de alimentos que no le parecieron muy sabrosos y que no eran de origen natural. Quizás con ello el indio se refería solamente a que no eran ninguna clase de los alimentos que le resultaban conocidos. También el anciano mencionó que aquellos individuos vestían ropas hechas con algo que semejaba cuero pero no era cuero. Esa descripción nos lleva obviamente a pensar en los materiales plásticos, pero, según la época en que surgieron tanto la historia del abuelo de Thomas Wilson como la de White, los plásticos todavía no se habían desarrollado ni menos podía pensarse en una clase de plástico con la que se pudiera confeccionar trajes.

Existen otras leyendas indias acerca de inmensas redes de túneles, algunos de los cuales se hunden en profundidades tales que el calor se hace insoportable y no es posible respirar. Los apaches, diestros en utilizar las cavernas naturales como escondrijos, tienen historias que nos resultan difíciles de creer. Por ejemplo, una de ellas habla de una comunicación, por cavernas profundas, entre su territorio y... ¡el altiplano incaico!

Cuentan que un grupo de sus antepasados, huyendo ante el ataque feroz de otra tribu, hubieron de refugiarse en esos túneles. Una vez en ellos, emprendieron un viaje que les tomó "varios años" y que los llevó hasta el lejano país de Sudamérica. Y algo más impresionante: según aquellos indios, se trataría de túneles muy expeditos, excavados por la mano de seres inteligentes.

La Leyenda Asiática
Los monjes budistas tibetanos afirman que existe un vasto reino subterráneo, con ríos, campos de cultivo y numerosas ciudades. Este reino se llama Shambhala, y moran en él los descendientes de una raza de hombres superiores que buscaron refugio bajo tierra para salvarse de un cataclismo espantoso. Las tradiciones de los lamas dicen que de esos hombres superiores surgirá un día un héroe o santo, en todo caso un conductor gobernante de gran sabiduría y poder, que salvará a la humanidad de su destrucción. Este salvador esperado se llama Maitreya.

Por su parte, los hindúes se refieren acaso al mismo reino – o quizás a otro – con el nombre de Agarthi. Se trata también de un hermoso reino subterráneo que se encontraría en las profundidades bajo los Himalayas.

Según el naturalista ruso Ossendowky, Agarthi es el corazón secreto de la sabiduría y de la inteligencia, y su origen se remontaría nada menos que a 600.000 años atrás. Es decir, Agarthi no habría sido construido por nuestra especie Homo Sapiens, que por aquellos años apenas si alcanzaba a bosquejar las características del hombre actual.

Hay numerosas opiniones que apuntan a relacionar el Agarthi con la antiquísima civilización pre humana del desaparecido continente de Mu. Desafortunadamente quienes nos proporcionan detalles acerca de Agarthi y acerca de Mu lo hacen de un modo entre fantasioso e ingenuo, basándose la mayoría de las veces en fuentes tan dudosas como revelaciones de espiritistas o percepción de voces cósmicas. Fuera de ello, suelen anexar a sus descripciones ciertas supuestas "enseñanzas secretas" de carácter espiritual que finalmente acaban siendo la repetición alambicada del "Amaos los unos a los otros" que Jesucristo expresó con tanta sencillez.

No obstante el mito es poderoso y está vivo en la India, donde se expresa en versiones distintas pero que coinciden en indicar la creencia de que en aquel reino existe una ciencia superior y un entendimiento de la realidad que exige a sus habitantes un sentido ético fundamentalmente distinto del nuestro. Tanto, que los habitantes de Agarthi han optado por mantenerse encerrados en sus fronteras subterráneas sin permitir el paso más que a unos poquísimos elegidos que al parecer no vuelven jamás a reincorporarse al mundo de los hombres comunes.

Por cierto que en varias oportunidades han aparecido en Europa, sobre todo en París y Londres, algunos personajes exóticos que han presumido de ser pontífices, dignatarios y hasta reyes de Agarthi, para luego verse mezclados en situaciones ridículas o en míseros timos. Sin embargo la misma existencia de semejantes timadores nos da una idea acerca de la poderosa vigencia de la leyenda. Ni en India ni en ningunos de los países himalayos se habla con liviandad acerca de Agarthi. Se le considera un asunto serio, y uno queda con la sensación de que aquellos pueblos saben más sobre el asunto de lo que quieren decir.

Por otra parte, también los investigadores occidentales muestran, en la mayoría de los casos, una curiosa reserva acerca de sus descubrimientos sobre el tema, y a menudo sólo tiene el público alguna información en forma indirecta y distorsionada.

Tal ha sido el caso, por ejemplo, de las investigaciones hechas por los nazis. Lo poco que se sabe de ellas ha sido a través de versiones antinazistas y con evidente intención de ridiculizar a Hitler. Sin embargo los rusos habían iniciado un vasto programa de investigaciones científicas en el Tíbet, siguiendo el curso de las tradiciones existentes en los lamasterios budistas del Himalaya, incluyendo el estudio de prácticas iniciáticas y de posible comunicación telepática con inteligencias del cosmos exterior o del cosmos interior. China no ha dado a conocer si por su parte ha continuado tales investigaciones luego del enfriamiento de relaciones diplomáticas con Moscú se ha negado a que nuevas expediciones rusas tengan acceso a esos lugares.

También en su propio territorio los rusos han podido efectuar interesantes exploraciones sobre estas enigmáticas civilizaciones subterráneas. En el Azerbaikhan, por ejemplo, hasta donde fueron enviadas varias expediciones científicas a partir de los escandalosos comentarios supersticiosos sobre el "Pozo Sin Fondo", un embudo vertical, aparentemente formado por la naturaleza, que se abre en aquella región del Cáucaso. Las gentes hablaban de que subían alaridos, golpes, ruidos de forja y lamentos estremecedores y que a veces un resplandor azulenco iluminaba las profundidades mientras que las paredes parecían también adquirir aquella tenue luminosidad.

Al efectuar el descenso por la "chimenea" de la caverna, hubieron de desistir en el intento de alcanzar el fondo mismo, pues su profundidad resultaba excesiva incluso para los medios modernos de exploración espeleológica. Dirigieron entonces las investigaciones hacia las oquedades del contorno, en procura de algún sistema de túneles que les permitieran descender paulatinamente sin perder del todo contacto con la "chimenea" central. Fueron descubriendo así un dédalo de cavernas asombrosas. Exploraciones sucesivas han comprobado que ese sistema de cavernas alcanza hasta lugares enormemente lejanos en la región caucásica y en Georgia, hacia el Sur.

La inclinación natural a suponer que esas cavernas habían sido ocupadas por hombres prehistóricos se vio al principio confirmada por el hallazgo de osamentas humanas y algunas inscripciones rupestres toscas y fácilmente determinadas. No obstante, un examen más minucioso dejó en evidencia que las osamentas eran muy posteriores a la excavación artificial de muchas de las grutas y galerías que interconectaban los túneles naturales. Finalmente los espeleólogos rusos descubrieron que había todo un sistema de túneles convergentes hacia determinadas arterias principales excavadas en las profundidades. Desgraciadamente la exploración no ha podido aún ser exhaustiva a causa de las numerosas obstrucciones por derrumbes. A pesar de todo, la red de galerías artificiales ya explorada resulta sorprendente. Casi todas conducen a cámaras o plazas circulares, de techo abovedado, de las cuales divergen nuevos conductos. Se advierten además otras excavaciones de formas especiales: nichos vacíos, pozos verticales excavados a plomada, y unos conductos extremadamente angostos como si por ellos se hubieran deslizado objetos de poco volumen y mucho peso.

La exploración de una galería comparativamente despejada llevó, al cabo de varios kilómetros, hasta una plaza extraordinariamente amplia, con techo abovedado a más de 20 metros de altura, que ostentaba huellas indudables de haber sido obra del trabajo inteligente, muy hábil en el trabajo sobre piedra y en el diseño de bóvedas casi perfectas en su forma ojival, y con dominio absoluto del trazado de muros rectos y firmes que conservan su diseño arquitectónico a pesar de su antigüedad incalculable por ahora y los movimientos telúricos que han debido soportar.

Existe un movimiento arqueológico en Rusia que sostiene que el sistema de galerías se prolongaría, con diversas otras salidas, hasta más allá de las cadenas montañosas de la frontera china e iraní, y se le supone conectado también con las cavernas descubiertas últimamente cerca de la frontera con Afganistán. Es decir, todo un laberinto inexplicable de túneles, en que seres desconocidos realizaron una titánica labor de zapa para unir lugares remotos entre sí, que sin duda resultaría más cómodo alcanzar por la superficie aunque fuese a pie y no a lomo de un buen camello bactriano.

¿Quién prefiere enterrarse vivo?
Los humanos comunes somos gente de superficie. Nos gusta el viento, el canto de los pájaros. La bendita luz solar y el milagro inexhaustible de las noches, incluso de las noches nubladas y tenebrosas. La idea de ser enterrado vivo es uno de los horrores clásicos de la humanidad. Y en cuanto a dejarnos envolver por la Madre Tierra, nos resulta sofocante, claustrofóbico. Quizás tenga que ver con eso el insulto tan común de Sudamérica que consiste en desearle a alguien, en lenguaje procaz, que retorne al útero materno.

Sin embargo, la vida en las grandes ciudades suele privarnos del viento y hacernos adaptar a una vida de edificio de apartamentos, donde gracias al confort y la eficiencia pronto dejamos nuestras ansias de naturaleza relegadas a una categoría de placer suntuario para los fines de semana largos y las vacaciones.

¿Y cómo estaríamos de adaptados si, por ejemplo, hubiéramos vivido por muchas generaciones en el interior de una nave espacial?

Para el viajero interestelar, el exterior es el silencio, el vacío mortífero y la negrura salpicada sólo ocasionalmente por la luz cruel de astros, cuya perspectiva, cuando logramos apreciarla, sólo agudiza nuestro vértigo.

Ya varios de los cosmonautas terrestres, en sus pequeñas incursiones al espacio exterior, han formulado declaraciones acerca del sobrecogimiento que produce el espacio extraterrestre, que los ha inducido a adoptar actitudes psíquicas cercanas al misticismo.

Es posible que muchas generaciones de humanos nacidos en una nave espacial produzcan un desgajamiento emocional respecto de aquellos elementos propios de la naturaleza de un planeta como el nuestro. Además, la vida en el interior aséptico de la nave debilitaría, al cabo de cierto tiempo, las inmunidades a los microorganismos comunes en un planeta lleno de vida, y, como describiera George Wells, un simple resfrío podría ocasionar la muerte de toda una expedición.

Este tipo de observaciones han sido recogidas por aquellos que opinan que los misteriosos habitantes de Shambhala y Agarthi pueden ser seres llegados del espacio, con una civilización enormemente más avanzada que la nuestra, que han preferido recluirse en un mundo que finalmente no sería muy distinto del interior de una inmensa nave interestelar, en el cual pueden controlar fácilmente la contaminación biológica, el clima, los cultivos necesarios y el orden de sus existencias. En virtud de una tecnología avanzadísima, ellos podrían cortar las rocas como si fuesen de manteca, remover grandes masas de materiales, obtener materias primas y fuentes de energía, sin necesitar para nada del mundo exterior.

Más todavía, es posible que seres como ellos sientan un auténtico desagrado por nuestro exquisito mundo de la superficie. ¡Vaya uno a saberlo!

Ciertamente no existe hasta ahora un fundamento suficientemente sólido como para afirmar que extraterrestres hayan venido a la Tierra en tiempos muy remotos, ni menos que se hayan quedado viviendo en ciudades subterráneas. Para afirmarlo, no; pero, para suponerlo, al menos hay tres de las más importantes figuras científicas de la actualidad que concuerdan enfáticamente que ya existen pruebas suficientes para suponer que esas visitas de extraterrestres son una posibilidad real, concreta, y no una fantasía absurda. El recientemente fallecido astrónomo Carl Sagan y el físico ruso M. Agrest se mostraron inclinados a creer que realmente se produjeron tales visitas, basándose en pruebas sustanciales de que muchos siglos antes de Cristo fueron elaboradas figuras representando el sistema solar incluyendo los tres planetas que serían descubiertos mil años después: Neptuno, Urano y Plutón... además de otro planeta que aún no ha sido descubierto por nuestros astrónomos, pero que teóricamente se supone que existe. Como si fuera poco, está la célebre figura que representa los planetas interiores y, entre Venus y la Tierra, se ven nítidamente marcadas unas líneas que señalan sin lugar a dudas una relación significativa entre ambos planetas.

Para algunos astrónomos y teóricos de la vida extraterrestre, es posible que Venus haya sido un planeta como lo imaginaban los poetas y los escritores de ciencia-ficción antes de que los aparatos terrestres mostraran que se trata de un lugar infernal, con una temperatura cercana a los 500 grados centígrados en la superficie y rodeado siempre de un nublado ominoso de metano y ácido sulfúrico.

Para ellos, es posible que Venus haya padecido una catástrofe desatada por un accidente o un error ocasionado por sus habitantes dotados de avanzadísima tecnología. Quizás una catástrofe nuclear que desencadenó procesos químicos incontrolables a escala planetaria. Y los visitantes extraterrestres habrían sido entonces aquellos venusinos que lograron escapar a tiempo para buscar asilo en la Tierra.

Sea como fuere, los defensores de la teoría de que los misteriosos habitantes de aquellas ciudades subterráneas son extraterrestres aunque de aspecto humano y posiblemente sean incluso de nuestra misma especie, no chocan en sus planteamientos con las tradiciones de Agarthi y Shambhala. Al contrario, ambos planteamientos aparecen reforzándose entre sí.

Y de esta manera, la leyenda vuelve hacia Europa, hacia la trágica Hiperbóreas de los antiguos cronistas y los poemas de entonces y de ahora.

Entre el Delirio y el Sueño
Imaginemos una roca de tamaño muy grande, unas cuatro veces el tamaño de la Tierra, flotando en... alguna parte. También es posible que esa roca sea más grande aún, del tamaño de una galaxia, aunque no mayor que eso, pues debe poder girar con comodidad en su "alguna parte". En el centro de esa roca hay una burbuja de aire, una esferita de sólo 42.000 kilómetros de circunferencia. Al centro de esa burbuja habría un solcito bastante chico, de un diámetro de, aproximadamente, 46 kilómetros, y en torno de él giraría lentamente una nube hecha de una sustancia opaca pero tachonada de "cositas brillantes" las cuales serían las galaxias, nebulosas, quásares, estrellas y planetas. Cuando la nube pasa frente al pequeño sol, proyecta una sombra sobre las paredes de la burbuja. Esa sombra se llama "noche". Y en las paredes de la burbuja, parados con la cabeza vuelta hacia el centro, nos encontraríamos nosotros.

Esa teoría, que nos parece hoy delirante, fue admitida por numerosos hombres de ciencia y astrónomos alemanes del período nazi, a partir de las visiones esotéricas de Horbigger. Desde luego que la hazaña estadounidense del Apolo 12 y la llegada del ser humano a la luna, barrió con aquel delirio y lo redujo a la condición fantasmal del error mental. Sin embargo, desde un punto de vista matemático y físico, la delirante teoría de Horbigger era suficientemente sólida como para inducir a error a científicos alemanes capaces de mantener en alto el tradicional prestigio de la ciencia germana, que calculaba con precisión las trayectorias estratosféricas de los cohetes V2, que habían ya desarrollado el radar y que avanzaban velozmente compitiendo por la carrera hacia la fabricación de la bomba atómica.

De hecho, esa hipótesis permitía justificar con más claridad muchos fenómenos extraños que todavía siguen siendo enigmáticos para la ciencia, como ciertos movimientos de las mareas o las elevaciones notables de temperatura que se han verificado en la estratósfera. Fue sólo la evidencia experimental del vuelo espacial la que permitió definitivamente desterrar esa otra forma de "Tierra Hueca" propuesta por aquel extraño Herr Horbigger cuyos mayores méritos se orientan hacia las interpretaciones astrológicas que efectuó y que lo llevaron a establecer eras de 2.100 años, basándose en el carácter mágico de los números 3 y 7.

El carácter centroeuropeo tiende a veces a engendrar mentes delirantes, así como genios auténticos y soñadores geniales.

Las tradiciones europeas abundan en referencias folklóricas hacia los habitantes de las profundidades subterráneas. Sobrepuestas al relato romano sobre Hiperbóreas y la Última Thule, baluarte final de aquella raza superior, casi angelical que habitaba allí, Europa tiene un acerbo legendario de gnomos, "goblins" y enanos, excavadores habilísimos y maestros en minería y tallado de la piedra. Incluso ciertas leyendas bretonas hablan de hadas que moran en lugares subterráneos. La ensoñación poética quizás pueda entroncarse con testimonios auténticos dados por gentes sencillas e ignorantes que hayan tenido encuentros reales con verdaderos habitantes de las entrañas de la Tierra, que se insinúan en otras leyendas y hasta en descubrimientos científicos que nada tienen que ver con cuentos de hadas. De los demonios subterráneos se habla con temor y seriedad desde los tiempos de Sumer. Se ha encontrado tablillas con referencias harto terroríficas a tales diablos, en las ruinas del palacio de Asurbanipal, en Asiria. Y hasta los griegos nos dejan indicios significativos al ofrecernos, por ejemplo, el mito de Hefaistos, el Vulcano de Roma, que en su morada subterránea era maestro insuperable en la metalurgia. Además, era ese tecnólogo subterráneo quien tenía la misión de "fabricar los rayos" de Zeus, el señor de las Alturas. Otra peculiaridad de Hefaistos-Vulcano era la de estar casado con... Venus, el planeta que una y otra vez surge en los rastros de las más antiguas civilizaciones de la Tierra.

Pero quizás el mito más conmovedor sobre la Tierra Hueca sea el que identifica el Agarthi con Hiperbóreas. Según muchos investigadores con inclinaciones esotéricas, los seres superiores que habitan allí son tan perfectos que podrían definirse como "mitos revestidos de materia". Una síntesis brillante de esta nueva leyenda la entrega el escritor Miguel Serrano en su obra "El Cordón Dorado", aunque el tema irradia y compenetra la mayor parte de su obra de madurez. Según esta leyenda, la Tierra sería hueca en su interior; a una profundidad de 800 kilómetros de la superficie se abriría un amplio "mundo interior" respecto del cual la gravedad actuaría en dirección a la corteza por encontrarse allí la masa planetaria principal. Al centro del planeta, como un corazón radiante, habría un núcleo ardiente y luminoso que proveería de luz y calor a ese mundo "interior". Esta leyenda sostiene que dentro de la Tierra, cabeza abajo en relación a nosotros, hay tensas tierras, mares, cordilleras y ríos, todo un pequeño planeta involucrado por el nuestro, con una gravedad menor que permitiría a sus habitantes y vegetación alcanzar estaturas enormes. Además, las virtudes del corazón radiante de la Tierra favorecerían la vida mucho más que la luz solar y rejuvenecerían a quienes lograsen entrar allí a una edad avanzada. En ambos polos, dice esta leyenda, se encuentran ocultas las entradas principales al planeta Tierra Interior, aunque habría también otras vías de acceso en los Himalayas, Los Andes y ciertas cavernas misteriosas que se pierden en las tinieblas profundas de la madre Tierra.

Es una leyenda nueva, con raíces muy antiguas. Es un sueño antiguo pero encierra la confiada esperanza de la infancia que, por fortuna, parece perdurar en el meollo mismo de nuestra especie Homo Sapiens. Mucho es lo que la Tierra esconde.
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Notapor Inkubus » Dom Jul 15, 2007 3:21 am

:shock: ¿Y qué tiene que ver esto con los ovnis? :?
La vida es una sucesión de instantes absurdos, que finalizamos en el instante más absurdo de todos. Siempre podemos buscar un sentido lógico y coherente a esta sucesión absurda, pero paradógicamente la comprensión holística de la vida requiere que nos volvamos locos.
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subearth

Notapor MVR1981 » Lun Dic 03, 2007 8:19 pm

Voces del infierno.. ajjjjjaajajjaaaaaaaaaaa
"Cualquier Tecnología lo Suficientemente Avanzada es Indistinguible de la Magia."

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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor MVR1981 » Lun Oct 27, 2008 7:38 pm

Puede que sea como un queso suizo... hasta cierto nivel..... o sea.. pueden existir zonas vacías.. como decia Julio Verne...
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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor VIGUI » Vie Oct 31, 2008 9:10 pm

primero se pensaba que la tierra era plana muchos creyeron despues que era cuadrada y actualmente se dice que es hueca y que esta habitada por dentro ... . que vendra despues .. .

.. . un poco de historia .. . el almirante richard byrd de la marina de los e.e.u.u. hizo un vuelo sobre el polo norte en el año 1947 y lo que encontro no tiene nada que ver con la historia que nos han pintado .. .
narro que apartir de cierto punto el hielo fue dando lugar a una vegetacion exuberante y semillas en los icebergs con una temperatura calida y animales exoticos .. .analizo el trayecto que hacia y se dio con la cuenta sorprendente que el estaba entrando a la tierra por un gigantesco hueco y descubriendo una insolita vida intraterrena .. .

ahora .. byrd narro el contacto que tuvo con seres humanoides de mayor nivel espiritual y cientifico que la habitaban en total armonia sin guerras ni contaminacion .. .

segun cuenta le pidieron esos seres difundir esa experiencia para pos-educar a la humanidad de superficie y prepararla para un futuro contacto con razas mas avanzadas .. .
a
lertandole tambien sobre el huzo que se estaba haciendo sobre la energia atomica pero como sucedio siempre en la historia fue silenciado por la propia marina y el gobierno y se prohibio hasta estos dias sobrevolar la zona .. . y restringiendole todo lo conserniente a su historia amenazandole a el y a su familia .. . pero decidio ya hablar antes de su muerte contandosela a r. bernard quien se encargo de divulgarla .. .
una experiencia que merece seguirse investigando sin etiquetarla de farsa o verdad
la postura mas inteligente con este tema es seguir investigando .. . la verdad supera siempre la ficcion

"como es adentro es afuera "
"como es arriba es abajo"

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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor sphere » Sab Nov 01, 2008 6:13 am

cada 30m de profundidad la temperatura sube 1º........
cochinillos al churrasco estarian......digo :shock:
saludos :crazy:
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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor Asurbanipal » Vie Nov 21, 2008 3:28 pm

Agartha (también denominada Agarthi, Agharta o Agarttha) es según la tradición oriental, un reino constituido por numerosas galerias subterráneas, extendidas por toda Asia y el mundo. La capital de este nuevo mundo subterráneo, denominada Shambala, se encontraría debajo del Desierto de Gobi, y allí, reinaría aún el Rey del nuevo mundo.

Agartha es relacionada también con la Teoría intraterrestre y es un tema popular en Esoterismo.
Contenido
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* 1 Mitos y teorías
o 1.1 Ciudades en Agartha
o 1.2 Habitantes
* 2 Ingresos
o 2.1 Lista de ingresos
* 3 Conexiones con...
o 3.1 Indígenas americanos y Atlántida
o 3.2 Nazismo y Budismo
o 3.3 Encubrimiento de los EE.UU
* 4 Pseudorelatos
o 4.1 Almirante Richard E. Byrd
o 4.2 Olaf Jansen
o 4.3 Robert Stacy Judd
o 4.4 Alexandre Saint-Yves d'Alveydre
* 5 Referencias
* 6 Véase también
* 7 Enlaces externos

Mitos y teorías

El mito de este mundo subterráneo y secreto nos conduce hasta a la religión Brahamánica;[1] en el libro "El rey del Mundo" (1927), el esoterista francés René Guénon enumera una gran cantidad de tradiciones antiguas de una tierra santa por excelencia; localizada en el curso de los milenios en muchos lugares verdaderos o legendarios (Atlántida, el Reino del sacerdote Gianni, El Castillo de Camelot, La Isla de Avalon, El Montsalvat de los mitos del Rey Arturo; la Isla de Ogigia, la mítica Isla de Thule; el Monte Meru, el Monte Olimpo, el Monte Qaf). La denominación de Agartha y la descripción orgánica de su estructura ha comenzado sin embargo a difundirse solamente a principio de este siglo, gracias a los trabajos de Louis Jaccolliot (el cuál habló por primero en "les fils de Dieu"), Alexandre Saint-Yves d'Alveydre (que privilegia la dicción india "Agartha" a la mongola Agarthi), Ferdinand Ossendowski, René Guénon. Ossendowski cita las palabras de un mongol según el cual el Paradesha fue fundado por el primer gurú (intermediario del deseo divino) alrededor del año 380.000 a. C., volviéndose subterráneo "solo" 6.000 años atrás.
Helena Petrovna Blavatsky (1831 - 1891)

Para la ocultista Helena Blavatsky, Agartha (a la que ella denomina "logia blanca") se levanta sobre la isla del Mar de Gobi donde, en tiempos remotos, aterraron los "Señores de la Llama", semi-dioses provenientes de Venus). Las doctrinas esotéricas mas fantasiosas resaltan su fundación hasta hace unos quince millones de años. La idea de mundos subterráneos se pudo haber inspirado en creencias religiosas antiguas como el Hades, el Sheol y el infierno.

En cambio según la teoría de la escritora Earlyne Chaney, hace eras, almas muy avanzadas vinieron a la Tierra desde otros planetas. Ella las llama Anunnaki; su descendencia en la Tierra son los Annu. Estos seres fueron quienes trajeron el ‘arca de la alianza’ que fue usado como arma láser y como un mecanismo para el control de la gravedad para la elevación de la civilización de la Tierra. Los Anunnaki y los Annu ayudaron a construir las grandes civilizaciones de la Atlántida y Lemuria. Finalmente los Anunnaki se marcharon dejando a la Tierra en manos de los Annu que se habían emparejado con terrícolas. Cuando el tiempo pasó, la Atlántida empezó a ser tomada por los Hijos de Belial, o la Hermandad Oscura. Los Annu al darse cuenta que la destrucción de la Atlántida se acercaba, huyeron a otros países especialmente a Egipto. Ayudaron a construir las pirámides con sus arcas de la alianza, no obstante también usaron estos instrumentos para perforar profundo bajo tierra, construyendo túneles y ciudades subterráneas. Cuando el diluvio y el cambio de polos estaban a punto de demoler la Atlántida y Lemuria, los Annu entraron en sus ciudades del interior de la Tierra a través de la Gran Pirámide. Después sellaron la pirámide impidiendo a los terrícolas descubrir sus pasajes subterráneos y manteniendo fuera las aguas de la inundación.

Ciudades en Agartha

Agartha estaría formada por varios continentes, océanos, montañas y ríos. Shamballa es su ciudad central. Habrían unas cien colonias subterráneas debajo de la Tierra, todas menos una bastante cerca de la superficie. Estas ciudades subterráneas han sido conocidas como la ‘Red de Agartha’. Sus costumbres varían, pero siguen una estructura de vida común orientada espiritualmente en las enseñanzas de Melquízedek.[2] La media de la población de estas ciudades es de quinientos mil, pero Telos (una de las ciudades de Agartha) bajo el Monte Shasta tiene 1.5 millón de habitantes. Una segunda colonia de aproximadamente el mismo tamaño está localizada bajo las Llanuras del Mato Grosso en Brasil. El enclave atlanteano es llamado Posid. Aunque la Atlántida y Lemuria se han convertido en mitos para la mayoría de la gente de la superficie de la Tierra, en realidad seguirían con su evolución bajo tierra.

Habitantes

Al parecer existen diversas razas en Agartha, y los seres que la habitan pueden variar mucho en el aspecto, por ejemplo, por un lado, siempre según Helena Blavatsky, los habitantes de Agartha vendrían del continente de Gondwana, ahora desaparecido; gracias a las mediciones de las mareas realizadas por medio del Candelabro de los Andes, éstos comprendieron que una catástrofe estaba por azotar su tierra, y se refugiaron en inmensas galerias subterráneas iluminados por una particular luz que haría brotar las semillas, llevando consigo el bagaje de sus antiguos conocimientos. En cambio, en los textos citados en "El hueco de la tierra, mito o realidad" escrita por Brad Steiger, se habla de "Los más Ancianos", una antigua raza que pobló la tierra millones de años atrás y luego se movió bajo tierra. Steiger escribe: "Los más Ancianos", una raza inmensamente inteligente y científicamente avanzada, ha elegido estructurar su propio ambiente bajo la superficie del planeta y fabricar allí todas sus necesidades". "Los más Ancianos son hominidos, extremadamente longevos y antecesores del Homo Sapiens por más de un millón de años. Los más Ancianos permanecen generalmente a distancia del mundo superficial, pero de vez en cuando se han sabido ofrecer para aportar crítica constructiva, y se ha dicho que secuestran niños para crecerlos y formarlos como ellos mismos". Por último, en una parte del texto “El Dios Humeante” escrito por Willis George Emerson, que sin bien coincide con la longevida de estos habitantes, ya que relata como la gente vivía entre cuatrocientos y ochocientos años, a diferencia de los hominidos, éstos tendrían una altura de 12 pies de alto o más. Todas las teorías coinciden en que su tecnología científica es muy avanzada y que podrían trasmitirse sus pensamientos unos a otros usando ciertos tipos de radiación.

La teología budista afirma su existencia y la teoría que ocasionalmente salen a la superficie para supervisar el desarrollo de la raza humana. También apoyan que este mundo subterráneo tiene millones de habitantes y que poseen muchas ciudades.

La ciencia moderna no apoya ni encuentra fundamentos para ninguna de las teorías existentes.

Ingresos


Los ingresos hacia las galerias que llevan a Agartha están ocultos y se encontrarían en lugares estratégicos y aislados para impedir el acceso a los "curiosos" o visitantes externos. Muchos se encontrarían escondidos debajo de las aguas de los océanos, lagos, o en pendientes de alta montaña. Habría algunos también en el Brasil, en la vastísima selva que arropa al Río Amazonas (los cuáles estarían vigilados por "indios para nada amistosos", o en Siberia, en el Desierto de Gobi. De hecho, se encontraría una entrada aún virgen a pocos metros de profundidad entre las piernas de la Esfinge de Giza en Egipto.

Lista de ingresos

Aquí se puede ver un pequeño resumen de los "supuestos ingresos" hacia Agartha:

* Desierto del Gobi, Mongolia
* Siberia
* Sur de la Cuchilla Grande, (Mansavillagra, Manga, Puntas de Manga) Uruguay
* Polo Norte
* Polo Sur
* Mammoth Cave, Kentucky, EUA
* Manaus, Brasil
* Mato Grosso, Brasil
* Cataratas del Iguazú, Argentina/Brasil
* Monte Epomeo, Italia
* Esfinge de Giza
* Cueva de los Tayos, Ecuador
* Gruta de la Paz, (o de Rumichaca) Ecuador
* Gruta de guagapo ,Tarma Peru

Tula Zona Maya y la Pirámide del Sol en México

Conexiones con...

Existen diversas posibles conexiones de Agartha con otras civilizaciones y/o culturas, como por ejemplo entre los Mayas, Aztecas, Incas y la Atlántida e incluso entre el Nazismo y el Budismo, hasta llegar a su relacionamiento con Ovnis y el ocultamiento de información sobre extraterrestres por parte de potencias como Estados Unidos.

Indígenas americanos y Atlántida
Las pirámides de Egipto

Las conexiones entre esta ciudad y Atlántida, estarían probadas también por algunas pruebas en concreto, como por ejemplo el hecho que trece jeroglíficos egipcios sean similes por forma y significado a trece jeroglíficos Mayas, y el hecho que estén representados por elefantes sobre antiguas piedras en Centro América, animales desconocidos en aquellas tiempos por esos territorios.

La Atlántida podría haber sido la conexión de estos dos imperios. Además resulta impresionante la semejanza entre ciertos aspectos de la religión egipcia y la de las antiguas poblaciones americanas. Garcilaso, hijo de un conquistador español y una india americana, en los comienzos del 1500, se transfirió a España, constituyendo una vasta biblioteca. Más tarde escribió sobre los tratados que evaluavan la religión Inca, paragonandolos al neoplatonismo de los europeos. Remarcó el hecho que, así como las antiguas poblaciones del mediterráneo, los Incas adoraban el disco solar. Pero esta no es la única analogía. Es sabido, por ejemplo, que la práctica de la momificación era propia de los dioses egipcios así como la de los Aztecas o Mayas. Además, si observamos la arquitectura de estos pueblos podemos notar como era difundida la estructura piramidal tanto en los pueblos egipcios como en el de los indígenas americanos.

Nazismo y Budismo [editar]

Entre 1938-1939 fue enviada una expedición nazi al Tíbet al mando de Ernst Schäfer, acompañado por cinco sabios alemanes y veinte miembros del la SS. Hilscher, jefe del Departamento de Esoterismo de la Anhererbe,[3] era el propulsor. La misión consistía en entablar lazos con los misteriosos habitantes de la cavernas, pertenecientes al pueblo de Agartha.

Por esos tiempos Alemania experimentaba una conversión budista muy importante, en especial en el ámbito partidario.
Ilustración del buddismo

Un pensamiento que también alentó este viaje fue el recuperar la vieja tradición espiritual emparentada con el paganismo y la práctica del ocultismo templario, que se decía aún pervivía en aquellas regiones del Asia Setentrional. Quizás esta afirmación explicaría porqué los nazis recibieron un documento del Consejo de Regencia que en ese entonces gobernaba al Tíbet ya que aún no se había elegido el nuevo Dalai Lama viviente-, aceptando a Hitler como Jefe de todos los arios, y porqué en algunas Castas altas de la India, el Tercer Reich fue saludado, e inclinadas algunas cabezas ante la presencia de la svastika.

Lo cierto es como resultado de este viaje, en Berlín se instaló una comuna de monjes tibetanos, que hasta llegó a combatir para los nazis. También debemos señalar que un lama de guantes verdes fue visto por las cercanías del Führer, y que se decía proveniente de las cavernas subterráneas del Agarthi. Durante este largo viaje a las entrañas del Tercer Reich, la historia fue aliada, y la investigación se nutrió de nuevos elementos, muchos de los cuales salen a la luz en los albores de los nuevos tiempos.

Encubrimiento de los EE.UU [editar]

Ray Palmer, el editor de la revista ‘Platillos Volantes’,según cuenta el Dr.Joshua David Stone, publicó una historia detallada sobre los descubrimientos del Almirante Byrd. El gobierno de los Estados Unidos habría comprado, robado o destruido casi todas las copias y después habría destruido las placas en la oficina impresora. Lo mismo habría sucedido con un artículo sobre el descubrimiento del Almirante Byrd publicado por el National Geographic. Esta revista salió, y el gobierno de los EE. UU. se engulló casi todos los números de la revista. Es interesante señalar que el gobierno de los Estados Unidos no permite que los aviones vuelen sobre los polos. Todos los vuelos son dirigidos a ir alrededor de los polos, y cualquier piloto de aerolíneas que vuele en esas áreas podría confirmar esto.

Pseudorelatos [editar]

A continuación se pueden leer diversos "relatos" de gente común, militares, pescadores..., que afirman haber estado o haber tenido experiencias en Agartha.

Almirante Richard E. Byrd
Richard Evelyn Byrd


En 1947 este militar de la Marina de los Estados Unidos voló al Polo Norte y en lugar de ir sobre el polo realmente entró en la Tierra interna. En su diario habla de entrar en el interior hueco de la Tierra junto con otros y de viajar mil setecientas millas sobre montañas, lagos, ríos, vegetación verde, y vida animal. Dice haber visto monstruosos animales parecidos a los mamuts de la antigüedad moviéndose entre la maleza. Finalmente encontró ciudades y una próspera civilización.

Al final su avión fue saludado por máquinas voladoras de un tipo que nunca había visto antes. Le acompañaron a un lugar de aterrizaje seguro y fue saludado graciosamente por emisarios de Agartha. Después de descansar, él y su tripulación fueron llevados a conocer al Rey y la Reina de Agartha. Le dijeron que le habían permitido entrar en Agartha por su alta moral y carácter ético. Continuaron diciendo que desde que los Estados Unidos habían arrojado las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, habían estado muy preocupados por su propia seguridad y supervivencia. Habían decidido que era el momento de hacer un mayor contacto con el mundo exterior para asegurarse que la humanidad no destruiría ese planeta y su civilización con él. A Byrd se le había permitido entrar para poder hacer contacto con alguien en quien confiaran. Para hacer corta una larga historia, cuando su visita terminó, el Almirante Byrd y su tripulación fueron guiados en su avión de vuelta al mundo exterior, habiendo cambiado sus vidas para siempre.

En Enero de 1956, el Almirante Byrd dirigió una expedición al Polo Sur. En esa expedición él y su tripulación penetraron dos mil trescientas millas en el centro de la Tierra. El Almirante Byrd declara que los Polos Norte y Sur son sólo dos de las muchas aberturas al centro de la Tierra. El Almirante también declara que la Tierra interna tiene su propio sol. La teoría de Byrd es que los polos de la Tierra son cóncavos, en vez de convexos, y los barcos y aviones pueden en efecto navegar o volar hacia dentro.

Olaf Jansen

Este Hombre de origen nórdico junto a su hijo, en su pequeño bote de pesca, intentaron encontrar la tierra más allá del Viento del Norte, de la que habían oído hablar. Al parecer una tormenta de viento les llevó a través de la apertura polar y al interior hueco de la Tierra. Allí pasaron dos años y al regresar a través de la apertura del Polo Sur, el padre perdió su vida cuando un iceberg se rompió en dos y destruyó el bote. El hijo fue rescatado, pero cuando contó su increíble historia, lo metieron en una prisión para dementes porque nadie le creería. Después de ser liberado y de pasar 26 años como pescador se mudó a los Estados Unidos. A sus noventa años hizo amistad con el escritor Willis George Emerson y le contó su historia. En su lecho de muerte dio también a Emerson mapas que había hecho en el interior de la Tierra junto con un manuscrito relatando sus experiencias. Habló de lo longeva de su población, de su tecnología científica avanzada, de que podían trasmitirse sus pensamientos unos a otros, etc. También afirmaba que éstos fabrican ‘platillos volantes’ que son operados por su poder superior que se saca del electromagnetismo en la atmósfera. El entonces anciano decía que la Tierra es cóncava y que una humanidad vive en el interior del globo.

Robert Stacy Judd

Este arqueólogo californiano, habla de haber estado en el estado de Yucatán y haber entrado en la estupenda ‘Cueva de Loltun’ con un grupo de seis investigadores. Descendieron muy adentro en las profundidades de la Tierra y entonces se dieron cuenta que estaban perdidos. Se quedaron muy preocupados cuando de pronto desde lo más profundo llegó a ellos una luz. La luz se convirtió en una antorcha llevada por un viejo ermitaño ciego que les dijo que les había visto con la clarividencia y sabía que estaban perdidos. Incluso aún ciego, procedió a llevarles de vuelta a la superficie de la Tierra. Los hombres estuvieron muy agradecidos y preguntaron al ermita que donde vivía. El ermita les dijo que la cueva era su hogar y que salía a la superficie cada unos cuantos meses. Cuando le preguntaron como sobrevivía, como encontraba comida y agua para beber, dijo que le cuidaban los amigos que vivían en la hermosa ciudad interior en las profundidades de la Tierra. Se detuvo el tiempo suficiente para tomarle una foto, entonces desapareció de vuelta a la cueva.
Alejandro Saint-Yves d'Alveydre

Alexandre Saint-Yves d'Alveydre [editar]

Este antiguo marqués de origen francés, cita en un libro llamado "Misión de la India en Europa", que en el año 1885 recibió la visita del príncipe afgano Hardij Schripf, acompañado de dos misteriosos personajes, enviados -decían- por el Gobierno Universal Oculto de la presente Humanidad, los cuales le revelaron la existencia del Agartha y su organización espiritual y política....” Éste mandó a imprimir doscientos ejemplares de su libro para ser publicados. Pero ante amenazas provenientes de la India, el autor decidió destruir cualquier rastro del manuscrito. Un único ejemplar sobrevivió y fue conservado por el hijo de Saint-Yves, que más tarde regaló al místico Papus. Según se pudo saber los textos que contenía el libro citaba alguno de los siguientes párrafos: “.... Varios millones de dwijas (dos veces nacidos) y de yoguns (unidos en Dios) forman el círculo grande o, mejor dicho, el hemiciclo. Por encima de ellos, caminando hacia el Centro, se encuentran cinco mil punditis-pandavas, algunos de los cuales se ocupan de la enseñanza propiamente dicha, y los demás, de la Policía interior o de las Cien Puertas... Su número de cinco mil corresponde al de las raíces de la lengua védica. Después de los pundits, vienen distribuidos en grupos más o menos numerosos, las circunscripciones solares de los trescientos sesenta bagawandas o cardenales. El círculo más elevado y más cercano al misterioso Centro se compone de doce miembros que representan la iniciación suprema. Por encima de ellos no hay más que el triángulo formado por el Soberano Pontífice, el Brahmatma, soporte de las almas en el "Espíritu de Dios", y sus dos asesores: el Mahatma, representando el Alma Universal, y el Mahanga, símbolo de toda la organización material del Cosmos...” Saint-Yves dijo además que Agharta, que en idioma sáncristo significa Comunidad o Comarca Suprema, se encontraba ubicada en el Desierto del Gobi, o sea en pleno corazón del Asia. “.... En la superficie de la Tierra y en sus entrañas, la existencia real de Agartha se sustrae a la vigilancia y al apremio de la violencia de la profanación. Sin hablar del continente americano, cuyos subsuelos ignotos le pertenecieron en tiempos de una muy lejana antigüedad, en Asia, sólo, cerca de mil millones de hombres conocen más o menos de su existencia y su grandeza.



http://es.wikipedia.org/wiki/Agharta#Nazismo_y_Budismo


La wikipedia nunca es fiable al 100 %, pero he leido sobre el almirante Byrd lo suficiente como para creer en lo respectivo a sus teorías y experiencias. :ok:
"Perdona a tus enemigos, pero nunca olvides sus nombres".

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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor Asurbanipal » Sab Mar 31, 2012 6:43 am

¡¡Apasionante!!

No creo que todo sea verdad, pero sí que gran parte del todo sea verídico. :ok:
"Perdona a tus enemigos, pero nunca olvides sus nombres".

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Re: La tierra hueca (el reino subterraneo) existe!!!!!!!

Notapor lupa » Dom Abr 15, 2012 11:46 am

sphere escribió:cada 30m de profundidad la temperatura sube 1º........
cochinillos al churrasco estarian......digo :shock:
saludos :crazy:


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